Fórmula 1 – Gran Premio Azerbaiajan

Cuestión de unicornios

He perdido la cuenta de las veces que he empezado mi billete de opinión de la Fórmula 1 hablando de lo mucho que nos apasiona por las sorpresas que nos brinda a lo largo de la temporada. Parte de esa culpa la tiene Bernie Ecclestone, que se empeñó en dotar al campeonato de un calendario que se extendiese en el tiempo, y que visitase la mayor cantidad posible de países, sobre todo si estos pasaban por la caja del “pequeñín”. Hace solo tres carreras, cuando acababa de finalizar la décimo quinta de la temporada, dábamos por supuesto que la lucha por el título de constructores era cosa únicamente de McLaren, y que para el de pilotos solo serían candidatos los volantistas de Woking. Bien, pues acertamos en el primer vaticinio, pero hay un neerlandés que está empeñado en que fallemos el segundo.

Con doce carreras ganadas sobre esas quince disputadas hasta Países Bajos, nadie ponía en tela de juicio el poderío y la supremacía de McLaren en la parrilla. Claro, siempre que dentro de la formación gane mayormente el mismo. Se acuerdan del anterior billete de las “papaya rules”, pues por ahí viene el tema. Cuando Oscar Piastri se ha llevado siete triunfos, y Lando Norris cinco, ese dominio mengua y si encima tienes una hiena siguiendo tus pasos que va a aprovechar el más mínimo fallo para saltar sobre ti, todo puede cambiar por momentos.

El australiano salió de Zandvoort con 309 puntos, lo que suponía 34 puntos de ventaja sobre su compañero, y nada más y nada menos que 104 sobre el tetracampeón del mundo. Ahora, dos carreras después, la ventaja se ha reducido a 25 y 69 puntos respectivamente tras los dos triunfos encadenados por Verstappen. Y teniendo en cuenta que restan siete carreras y tres carreras al sprint para acabar el ejercicio, esa ya no es una diferencia que pueda dejar tranquilo al pupilo de Mark Webber de cara a obtener su primer cetro mundial.

Los malos resultados de los pilotos de Zack Brown en Azerbaiyán han ayudado sin duda a reducir la ventaja, pero apostaría parte de mi pequeño patrimonio a que Red Bull ha conseguido dar con alguna tecla que no había sido capaz de hacerla sonar hasta ahora. Es imposible que un coche que fue tan poco eficiente antes del parón veraniego, de golpe y porrazo se lleve dos triunfos consecutivos. Ni si quiera el hecho de que el hijo de Jos esté al volante puede explicar ese cambio.

Recuerden por otra parte que de los 290 puntos con que cuenta la escuadra de la bebida energética en el mundial de constructores, tan solo 17 han sido conseguidos por los diferentes compañeros que ha tenido el neerlandés este año. Tal es el desastre en el segundo garaje de Red Bull, que a pesar de tener este año cuatro victorias con la de este fin de semana, son solo cuartos en el mundial. El motivo, que solo suma un piloto.

El problema para nosotros se centra en que, hoy en día, con las exiguas diferencias que hay entre los monoplazas centradas principalmente en las pequeñas ventanas de efectividad que muestran los Pirelli modernos, es casi imposible saber que es lo que ha propiciado el cambio en los de Milton Keynes para que hayan cogido gusto de nuevo a abrir botellas de champagne en el podio. Más aun cuando la mayoría de los equipos del paddock han abandonado los desarrollos de esta temporada para centrarse en los enormes cambios que presenta la reglamentación del año que viene con cambios en chasis y motor a la vez, algo no antes visto en la categoría.

Por si fuera poco, este triunfo le ha valido al neerlandés su sexto Grand Chelem. En un deporte donde las estadísticas y los números forman parte del día a día de las carreras, hace mucho tiempo que se creó el honorífico título de Grand Chelem para aquellos pilotos que consigan en un mismo gran premio, la pole, la victoria, la vuelta rápida y que dominen la carrera desde la primera a la última vuelta.

La lista de 27 pilotos que han conseguido tan ansiado título la encabeza Jim Clark con ocho, por los seis de Lewis Hamilton y Max Verstappen, los cinco de Michael Schumacher y Alberto Ascari, y los cuatro de Jackie Stewart, Ayrton Senna, Nigel Mansell y Sebastian Vettel. El único español, como siempre, Fernando Alonso en el vigésimo quinto puesto con el de Singapur 2010.

Pero si el triunfo de Verstappen nos sorprendió en Azerbaiyán, no menos extraño fue el tercer puesto de Carlos Sainz. El madrileño no pasa por un buen momento desde que abandonó obligado Maranello para trasladarse a Grove. El dato que más aclara esta situación es su clasificación en el campeonato antes de la carrera en Bakú, decimoséptimo. En los once años que lleva el hijo del bicampeón mundial de rallyes en la categoría reina, ni si quiera en los tres primeros años en Toro Rosso estuvo tan atrás, cuando terminó decimoquinto, decimosegundo y noveno el año que terminó la temporada en Renault. Tras su paso a McLaren en 2019, siempre ha terminado el certamen entre la quinta y la séptima posición, hasta que este año empezó a sufrir con un equipo que, aunque es el mejor de los mortales, y su quinto puesto en el mundial de constructores así lo certifica, viene de un oscuro pozo del que está saliendo de la mano de James Wolves.

Hasta Azerbaiyán todos los premios eran para Alex Albon. Sus cuatro quintos puestos y una regularidad por encima de lo que se podía esperar en Williams, lo habían colocado séptimo en el mundial muy lejos del español. Eso sí, tenía que llegar la ayuda de una joven aficionada que prometió una pegatina de su peluche al madrileño y que el aceptó llevar en su casco si la enviaba al equipo, un unicornio azul. Esto obviamente queda solo para la anécdota, pero en Williams no deben de pensar así porque el unicornio se queda hasta el final de la temporada. De hecho, no tardaron en pegar otra pegatina en el trofeo conseguido en Bakú, porque este también es el primer podio de Wolves desde que se hizo cargo del equipo hace dos años.

Por si fuera poco, el podio de Sainz supone dos hitos cuando menos curiosos. Se trata del segundo piloto en la historia de la Fórmula 1 en conseguir podio con las tres escuderías grandes, Ferrari, McLaren y Williams, el primero fue Alain Prost. Y un dato que sin duda le llenará de orgullo por dentro. Al final, y tras salir de Ferrari obligado por el fichaje de Lewis Hamilton, ha conseguido un podio con Williams antes que el heptacampeón con los de Maranello.

No es de esperar que la gesta lograda en Bakú por Williams y Sainz se repita esta temporada por mucho unicornio que aparezca en el casco. A los de Grove les resta mucho aun para acercarse a los equipos que pelean por los podios, y aunque sean quintos en el mundial, dependerán de abandonos de los de arriba para volver a acercarse al champagne. Eso sí, la inyección de moral ha sido importante y la forma de encarar el final de año será diferente. Sobre todo, cuando en 2026 seguirán montando el motor Mercedes, que ahora mismo sigue postulándose como el propulsor a batir con la nueva reglamentación que dará más importancia a la unidad de potencia eléctrica.

Nos espera sin duda una temporada muy interesante con la resurrección de Verstappen y su Red Bull, pero el año no va a estar solo cargado con esas siete carreras y los tres sprint, hay un hecho que puede cambiar aún más el panorama automovilístico a finales de año, las elecciones a presidente de la FIA el doce de diciembre.

A estas alturas, y con la opción de Carlos Sainz padre fuera de esta convocatoria, y probablemente apartada a la siguiente, tenemos ya los tres candidatos que pelearán por el asiento de la Plaza de la Concordia en París. O más bien el nombre de los tres que se presentan, porque todo hace indicar que vamos a seguir teniendo a Ben Sulayem otros cuatro años en el cargo. El expiloto emiratí tiene todas las papeletas a renovar el cargo, principalmente por el poco apoyo que pueden representar sus rivales.

Tim Mayer es el único que presenta un perfil, al menos, cercano a lo que debe ser un presidente de la FIA. Hijo de Teddy Mayer, abogado siempre a la sombra de Bruce McLaren y que se hizo con los mandos del equipo a la muerte del neozelandés en 1970, ha trabajado siempre vinculado a las carreras en Estados Unidos. No solo como promotor o como director de operaciones de la IMSA por ejemplo, si no también como comisario deportivo hasta que fue despedido por el propio Sulayem achacándole conflicto de intereses con sus negocios.

La tercera candidata será la piloto suiza Laura Villars que compite actualmente en las Ligier European Series. La también empresaria no tiene arraigo en el deporte de la competición de nivel y pretende devolver el protagonismo a los clubes y a los pilotos con licencia. Vamos, una quimera que no tiene opciones de pelear con Sulayem y que será más anecdótica que otra cosa.

Pueden apostar por lo tanto sus dineros al chaval del mechón gris en el tupé. El mismo que fue capaz de estampar un R28 de Renault en 2009 durante una exhibición en plena recta en un concurso de aceleración en Dubai. El mismo que se pasa el día a garrotazos con los de Liberty Media por el control de la F1. Ese es su hombre. Al igual que Sainz, él tiene el unicornio para triunfar en diciembre.

@luismanuelreyes

CARRERA 
1.-Max Verstappen (Red Bull/Honda RBPT) 51 - :33'26.408 
2.-George Russell (Mercedes) 51 - 1:33'41.017
3.-Carlos Sainz (Williams/Mercedes) 51 - 1:33'45.607
4.-Kimi Antonelli (Mercedes) 51 - 1:33'48.168
5.-Liam Lawson (Racing Bulls/Honda RBPT) 51 - 1:33'59.698
6.-Yuki Tsunoda (Red Bull/Honda RBPT) 51 - 1:34'00.216
7.-Lando Norris (McLaren/Mercedes) 51 - 1:34'00.635
8.-Lewis Hamilton (Ferrari) 51 - 1:34'02.718
9.-Charles Leclerc (Ferrari) 51 - 1:34'03.182
10.-Isack Hadjar (Racing Bulls/Honda RBPT) 51 - 1:34'05.390
11.-Gabriel Bortoleto (Sauber/Ferrari) 51 - 1:34'34.014
12.-Oliver Bearman (Haas/Ferrari) 51 - 1:34'34.670
13.-Alexander Albon (Williams/Mercedes) 51 - 1:34'39.278
14.-Esteban Ocon (Haas/Ferrari) 51 - 1:34'43.988
15.-Fernando Alonso (Aston Martin/Mercedes) 51 - 1:34'45.115
16.-Nico Hülkenberg (Sauber/Ferrari) 51 - 1:34'46.645
17.-Lance Stroll (Aston Martin/Mercedes) 51 - 1:35'02.800
18.-Pierre Gasly (Alpine/Renault) 50 - 1:33'30.273 - 1 vuelta
19.-Franco Colapinto (Alpine/Renault) 50 - 1:33'32.733 - 1 vuelta
       Oscar Piastri (McLaren/Mercedes) 0 - Accidente