Fórmula 1

Cumpleaños amargo

La Fórmula 1 saqueó este fin de semana un circuito que hasta ahora solo conocíamos por el mundial de motociclismo. Y es que, aunque Mugello sea propiedad de Ferrari, hasta ahora no se habían disputado carreras de la categoría reina del automovilismo.

La Fórmula 1 saqueó este fin de semana un circuito que hasta ahora solo conocíamos por el mundial de motociclismo. Y es que, aunque Mugello sea propiedad de Ferrari, hasta ahora no se habían disputado carreras de la categoría reina del automovilismo, con lo que el trazado, próximo a Florencia, solo era conocido por las motos y varias categorías inferiores de las cuatro ruedas. Y si digo que la F1 saqueó Mugello es que el tiempo de la pole de Lewis Hamilton de 1.15.144 del sábado fue 30 segundos inferior a la pole de Marc Márquez con Honda el año pasado con 1.45.519. Y eso, a pesar de que las motos sobrepasan los 350 kilómetros por hora en este trazado, mientras que los Fórmula 1 alcanzan escasamente los 320.

Pero no quiero centrar este billete en la eterna batalla entre las motos y los coches. Ni si quiera vamos a focalizar nuestros esfuerzos en explicar el caos vivido ayer con tres salidas desde la parrilla, tres “safety car” y dos banderas rojas. Y es que, aunque nunca haya sido ferrarista, en esta ocasión debemos dedicar estas líneas a la gente de Maranello. Explico lo de no ser ferrarista. Para alguien que empezó a ver carreras de Fórmula 1 en 1988 era imposible ser de otro equipo que no fuera McLaren, ustedes lo entenderán, ¿verdad?

Aunque la Fórmula 1 se haya empeñado en celebrar este año el setenta aniversario de este deporte, lo cierto es que nos encontramos en la septuagésima primera edición. Y, si hay un común denominador en esta larga singladura, podemos afirmar que ese es Ferrari. Para empezar, la firma fundada por Enzo Ferrari es la única que ha estado presente en todos los campeonatos, pero, además es la más laureada de la historia.

No hay ningún fabricante de automóviles que levante tanta pasión y que cuente con tantos seguidores como los italianos. Pero la leyenda de los de Maranello, a donde fue trasladada la fábrica en la segunda guerra mundial desde Módena, para evitar los bombardeos de los aliados, es aún más grande si se analizan sus números. La de ayer en Mugello fue su carrera número mil, pero, aunque siempre haya sido un constructor de monoplazas fabricante de sus propios motores, los italianos tienen una mancha negra en su historial. Y es que, en 1950, el italiano Clemente Biondetti tomó la salida en Monza con un Ferrari 166 equipado con un motor seis cilindros Jaguar XK. Algo que probablemente haya sido borrado en los libros de historia en Maranello.

Pero demos un repaso rápido a estos 1.000 grandes premios de los bólidos rojos. Estos 71 años le han dado hasta hora 238 victorias, 228 poles, 254 vueltas rápidas en carrera, 772 podios y 84 dobletes, todo esto con 109 pilotos en plantilla de los que tan solo dos han sido españoles, Alfonso de Portago y Fernando Alonso, y con 84 modelos diferentes de fórmulas. Desde luego unos números de infarto difíciles de entender e imposibles de igualar. Sin embargo, su cumpleaños milenario llega justo en uno de sus peores momentos deportivos. Ver a la pareja actual de pilotos terminar en la octava y décima posición en su propio circuito cuando solo han terminado doce monoplazas es algo que Enzo no hubiera permitido nunca.

"Il Commendatore" dirigió su equipo con mano de hierro hasta su fallecimiento en 1988, o más bien hasta que enfermó a finales de los 70. Un hombre hecho a sí mismo como lo demuestra que evolucionara de hacer correr los coches de Alfa Romeo en los años 20 y 30, primero como piloto sin éxito y luego como directivo, a colaborar con el gobierno de Mussolini en los 40, y a fundar la Scuderia tras la segunda guerra mundial. Pero si algo hizo que el equipo perdurara a lo largo de los años fue precisamente que la empresa se dividiera entre el departamento de competición, que hacía correr los monoplazas y, el departamento de fabricación de deportivos para la calle, algo que sin embargo no le gustaba a Enzo y a lo que se vio obligado para poder dar viabilidad económica a sus bólidos en los circuitos en 1947 con el 125 Sport.

Algo parecido al departamento que crearon en 2003 para comercializar la venta y el mantenimiento de los monoplazas jubilados, el “F1 Clienti”. Un departamento que hemos podido ver de cerca en un especial de Movistar F1 este fin de semana con Marc Gené, y en el que cualquier particular se puede hacer con la propiedad de una de esas joyas de la competición partiendo de la módica cifra de un millón de euros. Toda una ganga.

Pero volvamos al espíritu que ha llevado tan lejos a Ferrari. Enzo ha dado lugar a numerosas leyendas en su dilatada vida de 90 años. Y es que el italiano, que siempre se definió como un perdedor, tenía argumentos para tan drástica afirmación. En la primera guerra mundial perdió a su padre Alfredo y a su hermano Dino. Con la segunda perdió el apoyo de Alfa Romeo, y la fábrica de Módena. Más tarde su mayor pérdida, la de su único hijo legítimo, Dino a los 24 años. Y es que, hasta que en 1978 no murió su mujer Laura, no pudo reconocer a su hijo Piero, heredero actual del 10% del imperio y que nació de la relación extramatrimonial con Lina Lardi. Y decimos del 10% porque el resto pasó a manos de Fiat, primero la mitad a finales de los 60 y luego el resto en los 80.

Pero si algo trastocó la vida del Commendatore fue las tragedias vividas en la competición. De estas, la que probablemente profirió una herida más profunda al fundador fue la del español Alfonso de Portago en la Mille Miglia de 1957, con el fallecimiento de diez espectadores. Hecho este que incluso llevó a Enzo delante de la justicia y que motivó que el hombre de las gafas oscuras dejara de acudir a las carreras donde participaban sus monoplazas.

Lo cierto es que han pasado 32 años desde la desaparición de Enzo y la Scuderia sigue en pie. De hecho, su era dorada llegó cuando el fundador llevaba más de una década desaparecido. Esa época de la que tanto hemos hablado a principios de este siglo con Michael Schumacher. No hay duda de que la Scuderia volverá a los triunfos, lo que no está claro es cuando. Por el momento, el año próximo tendrá en plantilla al tercer español de su historia, Carlos Sainz, aunque parece claro que 2021 no será el año de la resurrección. Habrá que esperar un poco más, pero no se alteren los ferraristas que nos leen, los triunfos volverán.

@luismanuelreyes

 

CLASIFICACION
1.-Lewis Hamilton (Mercedes) 59 - 2:19'35.060 
2.-Valtteri Bottas (Mercedes) 59 - 2:19'39.940
3.-Alexander Albon (Red Bull/Honda) 59 - 2:19'43.124
4.-Daniel Ricciardo (Renault) 59 - 2:19'45.477
5.-Sergio Pérez (Racing Point/Mercedes) 59 - 2:19'50.710
6.-Lando Norris (McLaren/Renault) 59 - 2:19'53.943
7.-Daniil Kvyat (AlphaTauri/Honda) 59 - 2:19'56.816
8.-Kimi Räikkönen (Alfa Romeo/Ferrari) 59 - 2:20'03.405
9.-Charles Leclerc (Ferrari) 59 - 2:20'04.830
10.-Sebastian Vettel (Ferrari) 59 - 2:20'05.043
11.-George Russell (Williams/Mercedes) 59 - 2:20'07.464
12.-Romain Grosjean (Haas/Ferrari) 59 - 2:20'17.096

ABANDONOS
     Lance Stroll (Racing Point/Mercedes) 42 - 1:31'32.748 - Retirado
     Esteban Ocon (Renault) 7 - 15'39.081 - Frenos
     Nicholas Latifi (Williams/Mercedes) 6 - 13'28.971 - Colisión
     Kevin Magnussen (Haas/Ferrari) 5 - 11'16.573 - Colisión
     Antonio Giovinazzi (Alfa Romeo/Ferrari) 5 - 11'18.546 - Colisión
     Carlos Sainz (McLaren/Renault) 5 - 11'19.454 - Colisión
     Max Verstappen (Red Bull/Honda) 0 - Colisión
     Pierre Gasly (AlphaTauri/Honda) 0