Fórmula 1 – GP Azerbaijan

Exceso de show

Azerbaiyán nos ha traído este fin de semana una muestra de lo que Stefano Domenicali y la gente de Liberty Media quieren para la Fórmula 1, y creo que puedo afirmar que ese futuro no nos gusta a los que amamos este deporte. De todos es conocido que el italiano, ahora CEO de la F1, ha declarado más de una vez que no le gustan los entrenamientos libres y que hay que cambiarlos por más competición.

La exrepública soviética ha sido el escenario del nuevo formato de carrera al sprint que ha evolucionado con una clasificación extra para la carrera corta, y por mucho que la FIA no quiera restar protagonismo a la carrera del domingo, personalmente creo que complica demasiado el desarrollo del gran premio, y desvirtúa partes importantes del mismo. Sabemos que desde que Bernie Ecclestone se hizo con la Fórmula 1 a finales de los años 70, todo en este deporte gira entorno a generar más dinero para repartir entre los equipos, la FIA y la propia Liberty Media, pero la creencia de que todo vale y que la F1 no tiene límite sabemos que no es válida, y que más de una vez se ha tenido que dar marcha atrás a decisiones que no han surtido el efecto deseado.

Con la vuelta de tuerca que han dado este año, la clasificación “buena”, la que da el orden de salida para la carrera del domingo se desplaza al viernes, mientras que para establecer el orden de salida de la carrera al sprint se han sacado de la manga una mini clasificación para la mañana del sábado. Los damnificados han sido los libres 2 y 3 que desaparecen del mapa.

Eso sí, por mucho que critiquemos el formato, tiene toda la pinta que cada año irán aumentando las carreras en las que se aplica. De las tres citas que vimos los dos primeros años del invento, esta temporada tendremos también este formato en Austria, Bélgica, Qatar, Estados Unidos y Brasil. No dudo que los gestores de la Fórmula 1 estarán haciendo sus números y seguro que les será más rentable, sino no hubiesen multiplicado por dos las citas, pero a nosotros nos gustan los entrenamientos libres. Ver lo que prueban los equipos, ver quien rinde en tandas largas y cortas, ver con qué neumáticos ha acertado Pirelli, ver quien se guarda cosas para la calificación, y quien vacía sus depósitos para salir en las fotos del viernes, en resumen, ver Fórmula 1, eso es lo que nos gusta. Un gran premio no es solo salir a correr, hay mucho más detrás que ahora empezaremos a perder poco a poco.

Y una vez que nos hemos desahogado con algo sobre lo que, seguro que no nos van a hacer caso, centrémonos un poco en lo que hemos visto en la cuarta cita de la temporada. Realmente por mucho que hemos tenido dos carreras y dos calificaciones, no hemos visto nada nuevo en Baku más que Ferrari ha recuperado su potencial a una vuelta, pero solo eso.

La principal conclusión tras todo el fin de semana es que tenemos bebida energética para rato. Red Bull ha vuelto a destrozar a sus rivales, esta vez en las dos carreras. Su dominio y su facilidad para recuperar las dos primeras posiciones tras las poles de Charles Leclerc y los safety car han sido insultantes. Al menos, Christian Horner parece dispuesto este año ha dejar luchar a sus muchachos, aunque esto vaya en contra de cualquier manual de director de equipo que leamos.

La sarta de vueltas rápidas que se intercambiaron sus pilotos durante toda la carrera, y los toques que ambos tuvieron en el exterior de la entrada de la curva 15 contra las barreras de Tecpro tuvieron que hacer subir las pulsaciones en el muro de Red Bull. Aunque todos estemos encantados con la libertad de lucha que de momento reina entre los chicos de Horner, nos llama la atención que este año no impongan órdenes de equipo para que no pongan en juego puntos que se pueden echar de menos a final de temporada. La única explicación es la supremacía que el equipo tiene sobre sus rivales. Tan superiores son ambos monoplazas que aunque les impidiesen participar en una de cada cuatro carreras seguirían dominando el mundial. Con tan solo cuatro carreras disputadas, en el mundial de constructores duplican en puntos al segundo clasificado, y en el de pilotos tanto Max Verstappen como Sergio Pérez atesoran un 50% más de puntos que su perseguidor.

Y ahí viene otra de las confirmaciones de Baku. Tanto Aston Martin como Fernando Alonso siguen siendo los primeros del resto de la parrilla. Las ligeras mejoras que se han ido viendo en Mercedes en las últimas carreras no son suficientes aún para que Lewis Hamilton y George Russell planten batalla en todos los grandes premios. El heptacampeón declaraba tras la carrera estar esperanzado con las novedades que llevarán a Imola para la disputa del Gran Premio de Emilia Romagna, pero antes toda la parrilla deberá pasar por Miami la semana que viene.

Mientras tanto, parece difícil que no sigamos viendo verde por detrás de los Red Bull. El momento de forma del asturiano es acorde con sus declaraciones y da la sensación que es el mejor de su carrera a pesar de sus 41 años. Ahora bien, el equilibrio y potencial de su Aston Martin está fuera de toda duda. Inicialmente esperábamos que más tarde o más temprano se hiciera público un avance tecnológico oculto que hubiesen desarrollado los de Silverstone este invierno al igual que en 2009 los de Ross Brawn saltaron la banca con su ya famoso doble difusor, pero todo parece indicar que ha sido un compendio de pequeños avances los que han colocado al Aston Martin como el segundo coche de la parrilla desde el séptimo puesto en el que acabó la temporada pasada.

A mis amigos les digo siempre que para ver un gran premio en condiciones hay que estar viendo la pantalla de tiempos de la FIA para ver lo que pasa por vuelta e incluso analizar los sectores donde cada uno mejora o empeora. Ayer fue un buen ejemplo de esto. Ver el ritmo que se marcó el ovetense ya en la parte final del segundo tercio de carrera rodando un segundo por debajo de los Mercedes y los Ferrari daba miedo, y fue una buena muestra de que ese coche permite más que el de los bólidos de Maranello y Brackley. Alonso se permitió empezar a pelear con los Red Bull mucho antes de que en los otros dos garajes les dieran libertad para apretar sus gomas una vez que sus ingenieros fueron conscientes de que acabarían la carrera aunque los llevaran al límite.

Esa es la gran diferencia con los de Milton Keynes. Pérez y Verstappen no dejaron de apretar sus neumáticos porque su monoplaza degrada mucho menos que el resto, y por detrás el que más se les acercó en este aspecto fue Aston Martin, o al menos Alonso, porque este año vuelve a verse que en el garaje vecino no hay un rival de la entidad suficiente como para poner en jaque al asturiano.

No se desconecten del mundillo porque el próximo domingo volvemos con Miami en la primera de las tres citas que albergará este año Estados Unidos demostrando que el show es el único fin que hay ahora mismo en este deporte.

@luismanuelreyes

CLASIFICACION
1.-Sergio Pérez (Red Bull Racing) 51 - 1:32'42.436 
2.-Max Verstappen (Red Bull Racing) 51 - 1:32'44.573
3.-Charles Leclerc (Ferrari) 51 - 1:33'03.653
4.-Fernando Alonso (Aston Martin) 51 - 1:33'04.460
5.-Carlos Sainz (Ferrari) 51 - 1:33'27.927
6.-Lewis Hamilton (Mercedes) 51 - 1:33'28.581
7.-Lance Stroll (Aston Martin) 51 - 1:33'34.053
8.-George Russell (Mercedes) 51 - 1:33'56.676
9.-Lando Norris (McLaren) 51 - 1:34'02.812
10.-Yuki Tsunoda (AlphaTauri) 51 - 1:34'06.298
11.-Oscar Piastri (McLaren) 51 - 1:34'08.937
12.-Alexander Albon (Williams) 51 - 1:34'11.059
13.-Kevin Magnussen (Haas) 51 - 1:34'12.165
14.-Pierre Gasly (Alpine) 51 - 1:34'13.768
15.-Esteban Ocon (Alpine) 51 - 1:34'20.230
16.-Logan Sargeant (Williams) 51 - 1:34'23.379
17.-Nico Hülkenberg (Haas) 50 - 1 vuelta
18.-Valtteri Bottas (Alfa Romeo) 50 - 1 vuelta
       Zhou Guanyu (Alfa Romeo) 36 – retirado
       Nyck de Vries (AlphaTauri) - accidente