Ogier suma el octavo título en el final de una época del WRC

Victoria sin paliativos del campeón del mundo en el Rallye de Monza, lo que le otorga su octavo entorchado, después de una enconada lucha con su compañero Elfyn Evans, que era el único con posibilidades de arrebatarle el título, mientras su copiloto Julien Ingrassia, que anunciaba su retirada definitiva de los rallyes, se hacía también con el título.

Victoria sin paliativos del campeón del mundo en el Rallye de Monza, lo que le otorga su octavo entorchado, después de una enconada lucha con su compañero Elfyn Evans, que era el único con posibilidades de arrebatarle el título, mientras su copiloto Julien Ingrassia, que anunciaba su retirada definitiva de los rallyes, se hacía también con el título y además Toyota conseguía el mundial de constructores, después del 2018 y los apabullantes números de los franceses que se llevan 17 títulos, de los últimos 18 campeonatos disputados. 

LA HISTORIA SIEMPRE SE REPITE… 

El “Templo de la Velocidad” como los italianos han bautizado el circuito de Monza, ha sido el epicentro de un anómalo rallye que se ha disputado, a caballo entre las pistas de servicio del propio circuito, adaptadas a tramo de rallye y, las montañas bergamesas, repitiéndose la historia del año pasado, que le ha vuelto a recordar a Evans que, para ser campeón no se pueden cometer tantos errores. 

Desde el inicio, los dos pilotos de Toyota se han lanzado a por la victoria, alternándose la primera plaza en numerosas ocasiones, algo que cogió desprevenido al británico ya que a Ogier, le servía con finalizar tercero, pero lejos de conformismos, el francés quería acabar como lo que es, un gran campeón, sin ningún tipo de estrategias ni conservadurismos, por lo que ha estado luchando la victoria desde el principio hasta que, ha provocado un nuevo error de Evans, que le ha proporcionado la victoria y el campeonato. 

LOS VENCIDOS… 

Pocas, muy pocas, por no decir nulas, eran las posibilidades de que Hyundai renovara su título de constructores, ya que a Toyota le era suficiente con meter un coche entre los siete primeros y de eso se encargaría Rovanpera, dejando la pelea Evans – Ogier, a su libre albedrío. 

Con la baja a última hora de Tanak por un problema familiar, las cosas se complicaban todavía más, como así fue, ya que Neuville lo intentó todo para meterse en la lucha por el rallye, pero su alto ritmo le pasó factura, chocando contra un guardarail, lo que permitía a Sordo acceder a la tercera posición, pero sin ninguna posibilidad de pelear por la victoria. 

En Ford, más de lo mismo, algo que se lleva repitiendo todo el año, un Fiesta que ha tenido el privilegio de ser el coche mas rápido de todos, picando los 200 km/hora, pero con Fourmaux que se ha vuelto a salir de la carretera y Greensmith que, horas antes anunciaba su renovación con M-Sport, para correr todo el campeonato 2022 con los híbridos Rally1, pero que aquí, no ha hecho absolutamente nada destacable. 

Rovanpera aún dolorido de su accidente en Finlandia, ha cumplido su cometido, así como Sunninen y Solberg, que llevaron sus coches intactos al final. 

SE HIZO JUSTICIA… 

Si bien el titulo de WRC2 estaba ya decidido desde hace bastante, en favor de Mikkelsen, no ocurría lo mismo en WRC3, donde el francés Rossell y el polaco Kajetanowizc llegaban empatados a puntos y victorias, cuando horas antes, la FIA anunciaba la desestimación del recurso oficializado por Rossell, por su exclusión en el pasado rallye Acrópolis, donde había obtenido la victoria. Ni que decir tiene que, la lucha fue épica entre ambos, llegándose al último tramo con ventaja del polaco por un segundo, pero en la última especial Rossell se lo jugó todo a una carta y superó al polaco por 4 segundos, lo que le proporcionaba la victoria y el campeonato, bien es verdad que la victoria de esta categoría, fue para el local Crugnola. 

Texto y fotos: Luis Eiriz

CLASIFICACION FINAL