Fórmula 1 – GP de Italia

Las órdenes que no gustan

El Gran Premio de Italia nos ha traído este año noticias muy diferentes a las de otras temporadas. Por defecto, la cita italiana es clave en la habitual “silly season”. Suponía siempre el banderazo de salida al famoso “juego de la silla” en el que los pilotos sin contrato para el año que viene empezaban una guerra fratricida después de los primeros anuncios públicos de los equipos con confirmaciones de asientos o fichajes. Sin embargo, el comunicado de Mercedes confirmando a sus pilotos hasta el fin de esta era de motores en 2025 ha apaciguado tanto las aguas de la “silly season” que la gente en el paddock ya habla de la temporada siguiente, y no de la de esta. Con la parrilla de 2024 casi cerrada a la espera de que AlphaTauri confirme quienes serán sus pilotos, algo que podría hacer público a la que vez oficialice su cambio de nombre, y que se sepa a quien tendrá de vecino en Williams, Alex Albon, las hordas mediáticas se han tenido que buscar otro tema contras el que lanzar a sus cazadores, y ese no ha sido otro que las decisiones de Fred Vasseur y sus muchachos en Monza.

No me caracterizo habitualmente por lanzar halagos a la escuadra del “cavallino rampante”. Principalmente porque no comulgo con los italianos más que en su cocina. En repetidas ocasiones he manifestado que cuentan con la mejor comida del paddock, pero nada más. Para mí solo hay que reconocerles dos aspectos fundamentales además del tema gastronómico, por un lado, son los únicos que han participado de forma continuada desde que todo esto empezó con la Fórmula 1 moderna en 1950, no olviden que McLaren y Williams les siguen a seis y a diecisiete años respectivamente. Y por otro, el dominio que ejercieron a principios de este siglo cuando curiosamente juntaron a cuatro estrellas sin que ninguna tuviese pasaporte italiano (Todt, Brawn, Schumacher y Byrne).

Sin embargo, al igual que en cualquier deporte, todos sentimos más apego por los colores de un equipo que por otros, y en mi caso mi corazón nunca ha sido rojo como sus monoplazas. Con todo esto, y una vez situada mi posición en el campo de juego, no puedo unirme a esas hordas lanzadas desde España contra Vasseur por su negativa a dar órdenes de equipo en la parte final del gran premio.

La Fórmula 1 tiene diversos aspectos que la caracterizan frente a otros deportes, y las órdenes de equipo han sido, son y serán siempre un arma más con el que los equipos pueden luchar para alcanzar el éxito, por mucho que hayan llegado a estar prohibidas entre 2003 y 2010. Aunque como aficionado no disfruto con este arma con el que gozan los directores de equipo, reconozco que en este deporte el objetivo principal de una escudería es la actuación global del equipo y no la de un piloto concreto. Con lo que pienso que son efectivas y comprensibles en muchos casos, y sin embargo en otros se abusa de ellas, o simplemente no se llevan al efecto como ocurrió este domingo.

Aunque parezcan sencillas de aplicar, las órdenes de equipo tienen sus particularidades y sus polémicas dependiendo del nivel de los pilotos que comparten garaje. Nadie pondría en entredicho que en Red Bull se favoreciese en cualquier carrera a Max Verstappen sobre Checo Pérez si el holandés necesitase un resultado para obtener otro entorchado, eso está claro por su superioridad frente al mexicano. Ahí solo podrían protestar los puristas que prefieren la igualdad dentro de una formación, y que la pista decida quien es el mejor. El problema de esa opción es que este deporte mueve mucho dinero, que no solo se emplea para llenar los bolsillos de pilotos o de los grandes ingenieros, si no que fundamentalmente se utiliza para mantener con vida al equipo en la siguiente temporada. Por eso, aunque prefiera como aficionado las luchas sin restricciones entre pilotos, reconozco y entiendo las reglas de esta especialidad que tanto amamos, y admito perfectamente la dirección de un equipo para beneficiar a uno de sus dos pilotos.

Sin embargo, el problema aparece cuando en una formación tenemos dos pilotos con prestaciones similares, al menos a la vista de los aficionados. Ahí es cuando surgen las desavenencias, disputas y malentendidos. Y principalmente porque un buen jefe de equipo no va a dejar de tomar decisiones porque tenga a dos pilotos similares en su formación. Para él siempre habrá uno que estará mejor visto que el otro, y que por lo tanto se beneficiará cuando haya que tomar decisiones durante el fin de semana o fuera de él en la fábrica.

En el caso de Vasseur ya hemos dicho hace barios billetes que su ojito derecho es el monegasco Charles Leclerc. Nos puede gustar más o menos, pero es así desde que ambos coincidieron en Alfa Romeo en 2018. Además, esta es la quinta temporada del monegasco en Maranello, y eso pesa. Recuerden que cuando Carlos Sainz llegó a Ferrari estaba claro que lo hacía como segundo piloto tras un Leclerc que ya había sido cuarto en el mundial en 2019 con los italianos. Luego el madrileño se encargó de cerrar bocas en 2021 quedando por delante en la clasificación, algo que de hecho mantiene esta temporada tras catorce carreras disputadas.

¿Se puede criticar a Vasseur porque haya elegido a Leclerc como su piloto número uno? Sinceramente creo que no. Como aficionado español no me gusta, pero como aficionado a la Fórmula 1 puedo entender sus motivos porque hasta ahora el monegasco ha demostrado una mordiente que rara vez vemos en el madrileño. Con unos números similares a los del hijo del bicampeón si los hacemos proporcionales a los años que llevan en un equipo grande cada uno, la inconsistencia de el del Principado es su talón de Aquiles, y ahí es donde Sainz compensa esa falta de garra que solemos criticarle.

Si el español hiciese carreras habitualmente como la de este fin de semana en Monza ni si quiera Vasseur pondría a su compañero por delante de él. Tras el gran premio Sainz padre lanzaba un dardo al equipo de su hijo recomendándole que preguntase en Maranello porque unas veces se daban órdenes para que Sainz no adelantase a Leclerc, como ocurrió en Canadá o en Austria, y porque en otras como la de este fin de semana simplemente se le decía al que iba segundo que corriese sin riesgos. Pues muy fácil Don Carlos, porque su hijo es constante pero no suele ser tan brillante como lo que ha hecho durante todo el fin de semana. Desde que empezaron los libres Sainz estuvo mano a mano peleando con el caníbal Verstappen, continuando con una pole soberbia sobre el holandés, y con una actuación en carrera con tres defensas de manual sobre el bicampeón, Pérez y Leclerc.

Ese es el Sainz que queremos ver en pista. Si su fin de semana en Milán se repitiese a menudo, entonces Vasseur no tendría argumentos para favorecer a Leclerc como lo ha hecho este año en varias ocasiones, con lo que estaríamos hablando de otro tema en este billete. En sus manos está cambiarlo todo.

Por cierto, cerrábamos el anterior billete aventurando que la indumentaria de hamburguesero que Ferrari lució en Monza en honor a su equipo de Le Mans igual les daba suerte frente a Verstappen. Pues hay que reconocer que más cerca si estuvieron, pero que como dijo Toto Wolf tras la carrera “Creo que tienen que cagarla ellos mismos para no ganar todas las carreras de esta campaña”. Ver veremos si llega ese momento.

@luismanuelreyes

CLASIFICACION
1.-Max Verstappen (Red Bull Racing) 51 - 1:13'41.143 
2.-Sergio Pérez (Red Bull Racing)  51 1:13'47.207
3.-Carlos Sainz (Ferrari) 51 - 1:13'52.336
4.-Charles Leclerc (Ferrari) 51 - 1:13'52.520
5.-George Russell (Mercedes) 51 - 1:14'04.171
6.-Lewis Hamilton (Mercedes) 51 - 1:14'23.822
7.-Alexander Albon (Williams) 51 - 1:14'26.249
8.-Lando Norris (McLaren) 51 - 1:14'26.592
9.-Fernando Alonso (Aston Martin) 51 - 1:14'27.437
10.-Valtteri Bottas (Alfa Romeo) 51 - 1:14'45.199
11.-Liam Lawson (AlphaTauri) 51 - 1:14'51.781 1
12.-Oscar Piastri (McLaren) 51 - 1:14'54.217
13.-Logan Sargeant (Williams) 51 - 1:14'59.700
14.-Zhou Guanyu (Alfa Romeo) 51 - 1:15'01.307
15.-Pierre Gasly (Alpine) 51 - 1:15'03.653
16.-Lance Stroll (Aston Martin) 51 - 1:15'08.409
17.-Nico Hülkenberg (Haas) 50 - 1:13'43.236 - 2 vueltas
18.-Kevin Magnussen (Haas) 50 - 1:13'53.767 - 2 vueltas
       Esteban Ocon (Alpine) 39 - 57'54.977 - Retirado
       Yuki Tsunoda (AlphaTauri) 0 - Motor