Fórmula 1 – GP de México

El poder de las redes

Max Verstappen (Oracle Red Bull Racing)

La tercera era del Gran Premio de México sorprende año tras año a asistentes y espectadores como pocos grandes premios lo hacen durante las largas temporadas que vivimos. Decimos la tercera porque el Gran Premio de México se parece mucho al Guadiana. Se inició con un periplo del 63 al 70, regresó con la era dorada de Prost y Senna del 86 al 92, y se asentó en nuestros televisores de nuevo desde 2015. Su colorido, su organización volcada con el espectáculo y con ofrecer un plus que muchos circuitos conservadores no contemplan en su portfolio, hacen del trazado mexicano un lugar muy apropiado para gastarse la ingente cantidad de dinero que hoy en día cuesta una entrada a la Fórmula 1. Sin embargo, este año no ha sido la organización la encargada de dar ese plus que estos últimos ejercicios hacen que recordemos la carrera de Ciudad de México. Esta vez han sido los pilotos los que han puesto ese punto de picante suficiente para que no dediquemos el billete a lo que pasó en México, si no a lo que algunos quieren que pase.

Lewis Hamilton (Mercedes_AMG Petronas F1 Team)

Me explico, con los ultras de chigre ausentes desde hace carreras de sus asientos en la barra, algo había que inventar para que la atención no decaiga, y todo el engranaje de negocio que mueve este deporte siga funcionando en todas las partes del mundo. Hoy en día, ese engranaje es muchísimo más fácil de mover que hace décadas, cuando tenía que haber declaraciones de un protagonista, bien fuera de un piloto, un jefe de equipo o un dirigente de la FIA, para que la rueda que mueve el negocio de la Fórmula 1 echara a andar y se generaran múltiples conjeturas en los diferentes medios de comunicación, y de ahí fuese la afición la que tomase parte en la confrontación o el dilema de turno.

Charles Leclerc (Scuderia Ferrari)

Hoy en día todo es muy diferente. Las redes sociales han llegado para quedarse, y han adelantado por la derecha cualquier expectativa generada a principios de este siglo cuando, tras varios intentos infructuosos de algunas “starups” a finales de los noventa, apareció Facebook (2004). Desde entonces, año tras año, el poder de las redes ha ido subiendo exponencialmente hasta el momento actual en el que un rumor, un post publicado por alguien con reputación, o promovido con alguien que, aunque no la tenga cuente con poder de convocatoria, puede romper los esquemas de los medios de comunicación que conocemos hoy en día.

Carlos Sainz (Scuderia Ferrari)

Y eso es lo que nos trajo el Gran Premio de México. Unos tweets ambiguos de Albert Fábrega en la red X, antes conocida como Twitter, y se lía la marimorena en la mitad del estado español. Que levante la mano aquel que ayer no haya recibido en su teléfono fotomontajes y comentarios de la posibilidad de intercambio entre Fernando Alonso y Sergio Pérez el año que viene. Bueno, viendo que todos ustedes la mantienen abajo entenderán perfectamente de qué les hablo.

Obviamente, esos rumores sin la acción suicida del mexicano en la primera curva de la carrera, y sin el dantesco colapso que está evidenciando Aston Martin en esta segunda mitad de temporada, coronado por el segundo abandono consecutivo del asturiano en el Hermanos Rodríguez, no habrían prendido tanto en la gente. Y lo que echaron ayer el de Guadalajara y los de Silverstone al fuego no fue gasolina, fue keroseno, y del bueno.

Lando Norris (McLaren F1 Team)

Pérez lleva perdido toda la temporada desde Mónaco. Sus dos victorias al inicio de temporada saben a muy poco cuando se comparan con las dieciséis de su compañero de garaje. Es cierto que el hijo de Jos es como un caníbal, lo hemos dicho muchas veces, y que ha devorado con patatas a todos sus compañeros de equipo, desde Carlos Sainz al propio Pérez, pasando por Daniel Ricciardo, Pierre Gasly, o Alex Albon. Quizás por eso mismo, que uno salga desde la quinta plaza con ansias de pasar primero en la primera curva por delante de Charles Leclerc y el propio Verstappen suena cuanto menos a chiste.

Muy desesperado tenía que estar el mexicano para acometer semejante osadía. Sin duda el hecho de estar ante su público calentó demasiado una cabeza que cada vez se ve que necesita más de un tratamiento de limpieza y puesta a cero para poder afrontar otra temporada en el garaje vecino del neerlandés. Vamos, algo parecido a lo que sufrió en sus carnes Nico Rosberg con Lewis Hamilton, aunque al menos el alemán pudo hacerse con una corona. A sus 33 años no le quedan demasiadas balas que gastar al segundo piloto de Red Bull. No olviden que antes de fichar por la bebida energética estaba apunto de jubilarse de la categoría reina del automovilismo, y que fue indultado a última hora por los de Milton Keynes.

George Russell (Mercedes-AMG Petronas F1 Team)

Ahora bien, es realmente el piloto que necesita Christian Horner, o el ex piloto de F3000 debería de tener en su estructura un segundo gallo que le ponga las orejas tiesas al tricampeón. Pues probablemente ni lo uno ni lo otro. En un deporte como la Fórmula 1 dos gallos en el mismo corral no es un buen negocio, y si no que se lo digan a Ron Dennis, que tropezó en la misma piedra tres veces. Con Niki Lauda y Alain Prost en un momento light, y con dos luchas encarnizadas más tarde, entre el francés y Ayrton Senna, y décadas más tarde con Fernando Alonso y Lewis Hamilton.

Por otra parte, para una formación como Red Bull y con un monoplaza como el RB19, no llevarse los dos primeros puestos de la clasificación del mundial es todo un desastre. Y para eso hace falta tener en el asiento del segundo coche alguien con más potencial que el mexicano.

Daniel Ricciardo (Scuderia Alpha Tauri)

Con esos mimbres, y el desastre de Aston Martin en esta segunda mitad de temporada la situación era demasiado proclive a los rumores. Los de Silverstone hicieron magia en el invierno y sorprendieron a propios y extraños en las ocho primeras carreras de la temporada, ellos y su estrella, Fernando Alonso. Para unos todo era debido al fichaje de Dan Fallows, el ingeniero aerodinámico que durante años fue la mano derecha de Adrian Newey en Red Bull, y que capitaneó un buen número de mudanzas en el paddock hacia las instalaciones de Silverstone. Para otros la magia provenía de las manos de Alonso, argumentando siempre que el otro coche del equipo estaba a un mundo del asturiano.

Oscar Piastri (McLaren F1 Team)

Una vez que la temporada ha puesto a todos en su sitio, obviamente sabemos que la segunda teoría no es válida. Al ovetense no se le ha olvidado cómo pilotar en estos últimos grandes premios, y tampoco encontró una forma de hacerlo que fuese mágica en las primeras carreras, y diferente a las dos décadas que lleva compitiendo en este deporte. Lo que si hubo fue una evolución dantesca en el invierno que se unió a estrepitosos desastres en el resto de formaciones que aspiraban a perseguir al galgo que supone estos últimos años Red Bull. Eso les permitió pasar de ser séptimos a segundos en tres meses, y eso precisamente les ha situado ahora como quintos cuando McLaren, Ferrari y Mercedes arreglaron sus problemas internos, una posición real de la que tendrán que partir el año que viene.

Alesander Albon (Williams Racing)

Si a todo esto sumamos lo que ya sabemos desde hace unas semanas, que es la intención de Lawrence Stroll de deshacerse de su paquete de acciones en el equipo de Fórmula 1, que no en el fabricante de automóviles con el que comparte nombre, la simiente para los calentadores de redes estaba echada.

De ahí todas las informaciones infundadas que hemos recibido en las últimas 24 horas, eso sí los que vivimos en la península y solo los que leen en español. Y es que si uno se da una vuelta por el resto de medios y redes de habla no latina, no hay ni suflé, ni magic swap, ni nada de nada.

Esteban Ocon (BWT alpine F1 Team)

En el mundo que vivimos poder discernir si un rumor tiene fundamentos o no es muy difícil, cada vez más. Las únicas armas para combatirlos son aplicar sentido común, y lo más importante, documentarse y contrastar las fuentes, algo cada vez más complejo. Con esto no quiero decir que nada de lo que se ha hablado vaya a ocurrir, pues seguro que existe una remota posibilidad, porque en la Fórmula 1 todo puede suceder, pero pueden estar tranquilos y calmados, yo no apostaría ni un céntimo por mil razones.

Ahora relájense porque esta semana volvemos a tener gran premio en Brasil. A algunos se nos aguarán los ojos cuando recordemos al mítico Senna en alguna de las previas en televisión, y una vez más volveremos a centrarnos en ver si hay algún osado que consigue plantar cara al neerlandés para que no siga incrementando unos números que asustan.

@luismanuelreyes

CLASIFICACION
1.-Max Verstappen (Red Bull Racing) 71 - 2:02'30.814 
2.-Lewis Hamilton (Mercedes) 71 - 2:02'44.689
3.-Charles Leclerc (Ferrari) 71 - 2:02'53.938
4.-Carlos Sainz (Ferrari) 71 - 2:02'57.968
5.-Lando Norris (McLaren) 71 - 2:03'04.080
6.-George Russell (Mercedes) 71 - 2:03'11.834
7.-Daniel Ricciardo (AlphaTauri) 71 - 2:03'12.384
8.-Oscar Piastri (McLaren) 71 - 2:03'13.918
9.-Alexander Albon (Williams) 71 - 2:03'19.387
10.-Esteban Ocon (Alpine) 71 - 2:03'33.693
11.-Pierre Gasly (Alpine) 71 - 2:03'37.022
12.-Yuki Tsunoda (AlphaTauri) 71 - 2:03'49.796
13.-Nico Hülkenberg (Haas) 71 - 2:03'51.123
14.-Valtteri Bottas (Alfa Romeo) 71 - 2:03'51.411
15.-Zhou Guanyu (Alfa Romeo) 71 - 2:03'52.490
16.-Logan Sargeant (Williams) 70 - 2:02'21.876 - 1 vuelta
17.-Lance Stroll (Aston Martin) 66 - 1:57'04.137 - No rueda
       Fernando Alonso (Aston Martin) 47 - 1:30'19.093 - Retirado
       Kevin Magnussen (Haas) 31 - 44'46.013 - Accidente
       Sergio Pérez (Red Bull Racing) 1 - 1'43.446 - Accidente