¿Tocado o hundido?
Estaría bien empezar el billete del Gran Premio de Hungría hablando de una nueva lucha de los hombres de McLaren con el objetivo de alcanzar el título mundial este año, pero realmente no nos llena, y aunque esperemos media docena de grandes premios a hablar de ellos, seguiremos teniendo argumentos para lanzar nuestros dardos a uno o al otro lado del garaje, porque tanto Andrea Stella como Zack Brown están empeñados en no establecer las órdenes de equipo que rigieron en Woking durante la época de Ron Dennis. También podríamos centrarnos en lo que ha pasado en el box de Aston Martin para que abandonen los últimos puestos de la parrilla que ocuparon en Spa Francorchamps, y se hayan ido a sentirse cómodos entre los que pelean por subirse al podio. Ese hubiera sido el billete fácil, aunque las claves sean tan inexplicables como el tema que hemos elegido hoy. No estamos ni ante un milagro de Adrian Newey, porque aún es pronto para que su mano se vea en las evoluciones de este año, ni ante uno de Fernando Alonso, puesto que su compañero Lance Stroll ha estado pegado a su sombra tanto en la calificación como en la carrera. Así que, no vamos a satisfacer a los aficionados de los papaya ni a los alonsistas. En esta ocasión nos vamos a ir de frente a lo que más nos ha llamado la atención, la situación del heptacampeón mundial, Sir Lewis Hamilton.
Y no es que nos atraiga en exceso escribir de algo para lo que no encontramos una respuesta convincente ni nosotros, ni si quiera los miembros del paddock. Lo único que todos tenemos claro es que el Hamilton que estamos viendo este año no se parece al que hemos visito en los últimos dieciocho años en los grandes premios, y eso nos desconcierta.
Las declaraciones del fichaje estrella de Ferrari en Hungaroring han sorprendido a propios y extraños. Oír de su boca, de forma reiterada, afirmar “yo, solo yo, soy el culpable de mis resultados”. Que se siente “un inútil”, y que probablemente “el equipo necesita cambiar de piloto”, no es baladí. Estas declaraciones se realizaron en el corralito tras haber sido eliminado en la Q2 de la calificación.
El discurso varió poco tras el desastre de carrera en la que acabó decimo segundo. Cuando fue preguntado por las perlas que había soltado el día anterior, y si había cambiado algo, afirmó que “no especialmente, cuando tienes un presentimiento, lo tienes”, y matizó “hay muchas cosas en segundo plano que no son muy buenas…". Los nuevos dardos podrían hacernos pensar que su final en este deporte está cerca, sin embargo, se encargó de aclarar que no es así, "sigo amando esto, sigo amando correr".
Cuando alguien que ha sido calificado por la mayoría como el GOAT (en inglés “el mejor de todos los tiempos”) se arrastra por las pistas de la forma que lo está haciendo este año, lo más fácil es lanzarle un ataque a su yugular. Es habitual escuchar voces que cargan contra el británico afirmando que sólo ha ganado cuando ha tenido un coche mejor que sus rivales. Realmente ese es un ejercicio gratuito para estudiar la trayectoria de un piloto que ha aplastado o superado a la mayoría de sus compañeros, y que ha rendido al máximo desde su debut, aunque este tuviese en el garaje de al lado a Fernando Alonso.
Para tumbar esta teoría, no hay más que mirar a sus compañeros de equipo y sus luchas con ellos. Esa es la primera opción cuando queremos estudiar si alguien es bueno o no. Además, si tres de ellos llegaron a ser campeones del mundo, los números que nos salgan darán fe de la realidad. Si miramos las calificaciones, un apartado que, en la actualidad, y en los últimos años de Mercedes ha sido y está siendo su talón de Aquiles, resulta que nos encontramos con que Hamilton ha sido mejor que sus compañeros de equipo hasta los dos últimos. A Alonso le ganó 9-8, a Heikki Kovalainen 26-9, a Jenson Button 44-14, a Nico Rosberg 42-36 y a Valtteri Bottas 70-30. Sin embargo, con George Russell perdió 29-39, y con Charles Leclerc lleva 4-10, y además con una pole del monegasco este fin de semana. Son entonces mejores a una vuelta el británico y el monegasco, sinceramente no me lo creo, pero ahí están los números.
Y si nos centramos en los puntos obtenidos, empató en ese año de debut con 109 puntos con Alonso para regalarle el título a Kimi Raikkonen con 110, aplastó a Kovalainen 147-75, a Rosberg 1334-1195, a Bottas 1916,5-1316, incluso superó a Russell 657-645, perdió con Button 657-672, y con Leclerc lleva en contra 151-109.
Todos esos números nos dejan ver que hay un antes y un después en los resultados del piloto británico, y que ese punto de inflexión empieza en 2022 y se acentúa esta temporada. Si analizamos más a fondo la situación del de Stevenage vemos que el bajón de rendimiento coincide en esas fechas con hechos importantes. La mayoría de analistas eligen precisamente uno de esos acontecimientos, la entrada del efecto suelo en los monoplazas en 2022, como el verdadero punto de inflexión del heptacampeón.
A nosotros nos cuesta entender que un cambio de reglamentación como el del efecto suelo haya tumbado el buen hacer de Hamilton en la pista. Por supuesto que de mano eso les ha pasado a muchos pilotos que han tardado en acostumbrarse a una u otra forma de pilotaje en función a la reglamentación vigente, pero tres años y medio debieran ser suficientes para que una estrella de este deporte se adapte a ese estilo, aunque no sea lo que le gusta al volante.
Si rebuscamos que más cambios han afectado a su rendimiento podemos agarrarnos a dos hechos que han sonado mucho a lo largo de esta temporada en el paddock, el cambio de Mercedes a Ferrari y, por ende, el cambio de su ingeniero de pista Peter Bonnington, que lo acompañó al otro lado de la radio desde 2013 a 2024, o sea, en seis de sus siete mundiales. Ambos cambios podrían explicar el bajón extra que ha tenido Hamilton esta temporada, pero todos sabemos que sus tres últimos años en Mercedes no se parecieron en nada a los anteriores, al menos en lo que a la lucha por la pole se refiere. Y hablamos de la persona que atesora el récord de poles con 104, y con un porcentaje del 28,11%, algo con lo que no sueñan ni de lejos los pilotos de las tres últimas décadas y que tan solo superan gente como Ayrton Senna (40,37%), Jim Clark (45,83%), o Juan Manuel Fangio (56,86%), aunque sus números de poles fueran respectivamente 65, 33 y 29.
Cierto es que el británico no solo ha estado con Mercedes entre 2013 y 2024, los seis años anteriores, cuando militó en McLaren, también tuvo a los germanos como motoristas, por lo tanto, lleva subido a un monoplaza con la estrella de plata en su carrocería desde que debutó en 2007, con todo lo que eso conlleva.
La filosofía de los italianos es totalmente diferente a la de los equipos británicos, y han sido muchos los pilotos de renombre que no han triunfado en la Scuderia. Además, por mucho que su nuevo ingeniero de pista Ricardo Adami, tenga un currículo sobresaliente, nunca será igual que Peter Bonnington. Adami ha llevado de su mano a Sebastian Vettel, Vitantonio Liuzzi, Sebastien Buemi y Daniel Ricciardo en Toro Rosso, al alemán de nuevo cuando ingresó en Ferrari, y también a Carlos Sainz en sus cuatro años en Maranello. Sin embargo, nos parece imposible que vaya a llegar al grado de complicidad que mantenía con su ingeniero en Mercedes.
No hace falta haber tomado cervezas con el británico para conocer un poco su forma de ser cuando está al volante. Algo que ha demostrado Hamilton siempre es que es una máquina de pilotar cuando todo va bien en su monoplaza, y que sus puntos de flaqueza llegan cuando algo no va redondo en el coche. Justo en esos momentos claves es cuando Bono solía reconducirlo a la senda de la victoria, como si necesitase una motivación externa para ayudarle a superar momentos difíciles en las carreras, aunque estos no fuesen críticos.
Y es justo esa falta de confianza la que enlaza con la principal causa que creemos que está generando estos malos resultados, Abu Dhabi 2021. Mi opinión personal es que Lewis Hamilton no volvió del gran premio que cerró la temporada 2021 y que sirvió para que Max Verstappen se coronase por primera vez como campeón del mundo. El piloto que salió de ese F1 W12 tras haber perdido el mundial por la sin razón de Michael Masi no era el heptacampeón, ni si quiera un allegado, era un piloto que sabía que había perdido sus opciones de alcanzar lo que nunca antes se había conseguido en la Fórmula 1, ocho mundiales.
Y no solo por las cacicadas de Masi ejerciendo como de nefasto director de carrera, sino porque Red Bull había enseñado su nuevo potencial a lo largo de la temporada y, mientras que Mercedes llegaba al final de un ciclo, los de la bebida energética estaban enfocados a iniciar su reinado, y Hamilton sabía lo que le venía encima.
Si estamos en lo cierto, el heptacampeón necesita más un buen psicólogo que lo entienda como hacía su ingeniero Bono, que un monoplaza que se comporte como él quiere. Lo segundo ayudaría a que mejorase la confianza en sí mismo, pero ahora mismo es clave recuperar al Lewis Hamilton que se subió a aquel monoplaza en Abu Dhabi si queremos volver a tenerlo peleando entre los pilotos que hoy en día reinan en la parrilla. Hemos disfrutado durante años de su pilotaje y nos negamos a no volver a verlo a pesar de que haya cumplido ya los 40 años, pero nunca se sabe, que algunos superen los 44 años en plenas condiciones, o al menos sin que se note demasiado la edad alcanzada, no quiere decir que todos los pilotos puedan conseguirlo. Ver veremos lo que nos trae el futuro, pero si Fred Vasseur se centra en recuperarlo ahora que ha sido renovado, aun podemos tener Hamilton para un rato, sobre todo el año que viene que desaparecerá el efecto suelo y los monoplazas volverán a tener la altura de las dos últimas décadas. Esperemos que no sea tarde.
@luismanuelreyes
CARRERA
1.-Lando Norris (McLaren/Mercedes) 70 - 1:35'21.231
2.-Oscar Piastri (McLaren/Mercedes) 70 - 1:35'21.929
3.-George Russell (Mercedes) 70 - 1:35'43.147
4.-Charles Leclerc (Ferrari) 70 - 1:36'03.791
5.-Fernando Alonso (Aston Martin/Mercedes) 70 - 1:36'20.271
6.-Gabriel Bortoleto (Sauber/Ferrari) 70 - 1:36'27.400
7.-Lance Stroll (Aston Martin/Mercedes) 70 - 1:36'29.405
8.-Liam Lawson (Racing Bulls/Honda RBPT) 70 - 1:36'30.682
9.-Max Verstappen (Red Bull/Honda RBPT) 70 - 1:36'33.876
10.-Kimi Antonelli (Mercedes) 69 - 1:35'28.880 - 1 vuelta
11.-Isack Hadjar (Racing Bulls/Honda RBPT) 69 - 1:35'29.731 - 1 vuelta
12.-Lewis Hamilton (Ferrari) 69 - 1:35'31.092 - 1 vuelta
13.-Nico Hülkenberg (Sauber/Ferrari) 69 - 1:35'52.499 - 1 vuelta
14.-Carlos Sainz (Williams/Mercedes) 69 - 1:35'54.557 - 1 vuelta
15.-Alexander Albon (Williams/Mercedes) 69 - 1:35'59.342 - 1 vuelta
16.-Esteban Ocon (Haas/Ferrari) 69 - 1:36'06.489 - 1 vuelta
17.-Yuki Tsunoda (Red Bull/Honda RBPT) 69 - 1:36'08.174 - 1 vuelta
18.-Franco Colapinto (Alpine/Renault) 69 - 1:36'08.601 - 1 vuelta
19.-Pierre Gasly (Alpine/Renault) 69 - 1:36'17.575 - 1 vuelta
Oliver Bearman (Haas/Ferrari) 48 - 1:07'19.749 - Retirado