Una de campeones
Analizar el Gran Premio de casa es siempre más difícil que cualquiera de las otras veintitrés citas del calendario. La masiva llegada al paddock de futbolistas, estrellas del cine o de la música, y ahora también simples “influencers”, puede restarnos atención a lo que de verdad nos importa del gran circo, los pilotos y sus equipos. Montmeló siempre se ha caracterizado por acoger durante el fin de semana del Gran Premio de España a muchos famosos cuyas fotos o declaraciones sabes siempre que pueden pesar más en la decisión de un redactor jefe de que sean premiadas, con un hueco más importante en el medio de comunicación para el que uno trabaje, que la propia vida que generan los verdaderos protagonistas de este deporte. Precisamente por eso, dedicaremos este billete a los que pienso que han sido los tres focos de atención del fin de semana. Cada uno con su estilo, sus virtudes o sus defectos, tienen curiosamente un denominador común en la Fórmula 1, son los únicos campeones del mundo que siguen en liza.
Disputándose la carrera en España, no nos queda otra que empezar por Fernando Alonso. Ha tenido que ser a la novena cita del campeonato la que le diese al asturiano sus primeros dos puntos este ejercicio. En otro momento esto no hubiera levantado admiración, ni si quiera hubiera dado para una pequeña reseña, pero esos dos puntos suponen muchas cosas para el ovetense.
Por un lado, rompen la nefasta racha de esta temporada de ocho carreras sin puntos en su casillero y confirman de alguna forma las mejoras experimentadas por Aston Martin dos carreras atrás en Imola. Con todo esto, la formación de Silverstone sigue estando muy atrás en la parrilla, mucho más de lo que quisiese Lawrence Stroll después de la ingente cantidad de millones que lleva gastados en las que ya son las mejores instalaciones de los diez equipos de la parrilla.
Pero por otro, agrandan un récord que va a tardar mucho tiempo en ser batido, el del número de temporadas puntuando en la Fórmula 1. Con los dos puntos de Montmeló, el asturiano ya tiene 21 temporadas sumando puntos en su casillero particular, toda una locura. Con una carrera como la de Alonso en la que en sus inicios se llevó todas las marcas de precocidad que luego fueron batidas por Lewis Hamilton, Sebastian Vettel o Max Verstappen, ahora le toca estampar su sello en las estadísticas totalmente opuestas a aquellas de principios de siglo, las que se alcanzan a base de años.
Veamos unos datos. Si revisamos esa tabla que registra las temporadas con puntos alcanzados, tras las 21 temporadas del asturiano tenemos a Michael Schumacher, Kimi Raikkonen y Lewis Hamilton con 19. Pero es que, salvo el británico, hay que irse al vigésimo puesto para encontrar un piloto en activo, que no es otro que el eterno Nico Hülkenberg con 13 ejercicios puntuando. De ahí que haya muchas papeletas de que la cifra que acabe marcando Alonso permanezca mucho tiempo imbatida.
Pero la cuestión es que, si miramos las temporadas disputadas o el mayor periodo de tiempo entre el primero y el último gran premio en el que haya participado un piloto, los números del ovetense son aun más aplastantes. En el primer apartado domina igualmente con 22 campeonatos al sumarse el primero con Minardi donde no puntuó, y también tenemos como únicos pilotos en vigor al piloto de Ferrari que es quinto con 19, y al de Sauber que es vigésimo sexto con 14. Y si miramos al periodo de tiempo, el asturiano vuelve a arrasar porque también se suman los dos años que se fue al WEC, dominando con 24 años y dos meses frente a los 18 años y dos meses de Hamilton que es quinto otra vez, y a los 15 años y dos meses de Hülkenberg. Por cierto, aquí sí que nos aparece otro español en el puesto vigésimo quinto, Pedro de la Rosa con 13 años y 8 meses.
Resumiendo, si se quieren jugar unos dinerillos en las apuestas, no pongan su dinero en la ansiada 33 porque tiene pocos visos de llegar, pero pueden jugarse hasta lo que tengan en el calcetín a que nadie le arrebatará las marcas de longevidad en este deporte.
Otro campeón del mundo que protagoniza titulares es Lewis Hamilton, aunque en este caso sea más por sus pobres resultados que por alcanzar marcas para la historia. El británico encabeza aun la mayoría de estadísticas importantes de este deporte, como la del número de podios conseguidos. Ahí es líder indiscutible con 202 y lo que es más llamativo aun, con un 55,34% de cajones por carreras disputadas. De los que están en activo solo se acercan Verstappen con 155 y un 50,49%, y Alonso con 106 pero con un 25,85%. No en vano, es el piloto con más temporadas seguidas subido a un podio, 18, por las 12 de Alonso o las 10 de Verstappen. Sin embargo, esa capacidad innata de acabar entre los tres primeros en las carreras ha disminuido notablemente los últimos años, y ha marcado incluso un registro que no suele ser habitual en su dilatada carrera, el que sea superado por su compañero de equipo. Le ocurrió con George Russell en 2022 y 2024, y le está pasando este año con Charles Leclerc en Ferrari. ¿Se ha olvidado de pilotar el que es uno de los tres mejores pilotos de la historia? La respuesta es fácil, seguro que no. Y también estoy convencido de que no ha perdido el hambre que ha demostrado toda su carrera, pero entonces, ¿dónde está el problema?
Lo único que ha cambiado después de que terminase la vergonzosa carrera de Abu Dhabi 2021 en la que Michael Masi le arrebató el mundial de las manos, ha sido la nueva normativa, con el efecto suelo como protagonista. Ahí parece estar la clave de todo. El estilo de conducción del británico no se ha llegado a adaptar a esta forma diferente de pilotar, y la prueba es que dos pilotos inferiores a él le han mojado la oreja con el mismo monoplaza. No podemos por lo tanto analizar el problema como algunos que se centran en la no adaptación a Ferrari y a su estructura. Posiblemente la cuestión vaya más allá, puesto que esto ya lo vimos dos años en Mercedes.
Con todo, esta temporada lo hemos visto ganar en China en la carrera al sprint, pero ha sido como un oasis en el desierto. No tener a Peter Bonnington al otro lado de la radio y que sea Riccardo Adami el que te de las instrucciones y los datos durante la carrera seguro que no lo ayuda, más que por que el italiano no sea bueno, algo descartable tras sus años con Vettel o con Sainz, porque la relación que tenía con el ingeniero británico era perfecta. Tampoco ese caótico Abu Dhabi de 2021 ayuda, puesto que parece que nunca se repuso de aquel robo a mano armada. Su fisio y confidente de referencia, la neozelandesa Angela Cullen se separó de él los dos últimos años en Mercedes, pero ha vuelto con su entrada en Ferrari sin que de momento se haya notado en su comportamiento en la pista. Sus declaraciones tras la carrera de este fin de semana en las que afirmo que “es la peor carrera que he vivido” dan buena muestra de la situación del heptacampeón.
Otros le echarán en cara que solo ha ganado cuando ha tenido el mejor coche, pero sus siete campeonatos del mundo, siempre con un compañero con igual montura, desbaratan esa hipótesis. De momento los aficionados siguen esperando su resurgir, pero el culebrón empieza a parecerse a la famosa 33 del asturiano, con lo que no podemos afirmar que volverá a resurgir de las cenizas cual ave fénix.
Dejamos para el final sin duda al más polémico del fin de semana, Max Verstappen. El incidente con Russell, su negativa a dejar que recuperase posición tal y como le pedía su propio equipo, y el surrealista momento vivido a continuación en la curva 5 en la que levantó para que el británico lo adelantase, para luego acelerar y chocar contra él cuando lo había alcanzado, fue una de esas situaciones que no se olvidan.
La rabieta de la estrella de Red Bull se veía venir tras la conversión que mantuvo con su ingeniero Gianpiero Lambiase por la radio. Es muy típico en él su carácter de no dar el brazo a torcer y tratar de salirse con la suya. Vamos, algo que ya vivimos hace años con otros fuera de serie como el neerlandés. ¿Recuerdan a Michael Schumacher? El heptacampeón se las gastaba en la pista de forma similar a Verstappen, incluso atesora más momentos polémicos. Australia 1994 con Damon Hill, o Jérez 1997 con Jacques Villeneuve son dos buenos ejemplos de sus triquiñuelas. Pero otros grandes de la historia también han protagonizado casos similares. Prost contra Senna en Suzuka 1989, o a la inversa en el mismo trazado japonés al año siguiente. O la de Sebastian Vettel con Hamilton en Azerbaiyán 2017. Parece que ser un grande en este deporte te empuja a no comportarte siempre con educación en la pista.
Verstappen no reculó hasta el día siguiente. Tras la carrera declaró “traeré algunos pañuelos la próxima vez” en referencia a las quejas de Russell. Y no fue hasta el lunes cuando admitió haberse equivocado “nuestra elección de neumáticos al final y algunos movimientos después de que el coche de seguridad, crearon mi frustración, lo que provocó un movimiento que no era correcto y no debería haber sucedido”.
La consecuencia de la locura del hijo de Jos se tradujo en diez segundos de penalización en carrera y tres puntos de su súper licencia, con lo que ha llegado a once en el actual periodo de doce meses, que es cuando se recuperan los puntos. Romain Grosjean en 2012 y Kevin Magnussen en 2024 ya saben lo que es perderse una carrera por perder la súper licencia, aunque en el caso del francés no fue por alcanzar los doce puntos, si no por sancionarle directamente por jugar a los bolos con sus compañeros en la primera curva de Spa. Con todo, la sanción se ha quedado corta para muchos, que reclaman un castigo ejemplar para quien parece estar a veces por encima de la ley.
Si el neerlandés alcanza los doce puntos que le impedirían tomar la salida en la siguiente cita, la lista de candidatos a subirse al asiento del tetracampeón es kilométrica. Por un lado, los que ya están en contrato en la Fórmula 1, léase Isak Hadjar y Liam Lawson, ambos en Racing Bulls y el segundo con bagaje este año en Red Bull hasta que fue sacado por Helmut Marko para subir a Yuki Tsunoda. Pero también están las promesas del programa de formación, como Ayumu Iwasa que ya se subió al equipo filial y a la matriz en sendos entrenamientos libres en una ocasión, o el más que emergente Arvid Lindblad, que es tercero este año en la F2 a pesar de debutar en la categoría. El británico – sueco, tan solo tiene en contra que necesita un permiso de la FIA, puesto que, aunque tiene los puntos necesarios para la súper licencia, no cumple los 18 años hasta agosto. Y tras estos jóvenes, los “abueletes” Daniel Ricciardo e incluso Sergio Pérez podrían tener alguna opción por su reciente pasado con la bebida energética.
Por cierto, en su día llegamos a escribir que habría que ver la nueva normalidad una vez que la directiva de la FIA acerca de la flexibilidad de los alerones entrasen en vigor en España. Pues nada de nada. Todo sigue igual y McLaren continúa ejerciendo su rodillo con mano de hierro. Ya pueden ponerse las pilas el resto de equipo o vamos a tener unas carreras muy predecibles de aquí a que termine la temporada. Ver veremos.
@luismanuelreyes
CARRERA
1.-Oscar Piastri (McLaren/Mercedes) 66 - 1:32'57.375
2.-Lando Norris (McLaren/Mercedes) 66 - 32'59.846
3.-Charles Leclerc (Ferrari) 66 - 1:33'07.830
4.-George Russell (Mercedes) 66 - 1:33'08.734
5.-Nico Hülkenberg (Sauber/Ferrari) 66 - 1:33'11.023
6.-Lewis Hamilton (Ferrari) 66 - 1:33'12.883
7.-Isack Hadjar (Racing Bulls/Honda RBP) 66 - 1:33'13.397
8.-Pierre Gasly (Alpine/Renault) 66 - 1:33'15.257
9.-Fernando Alonso (Aston Martin/Mercedes) 66 - 1:33'18.939
10.-Max Verstappen (Red Bull/Honda RBPT) 66 - 1:33'19.201
11.-Liam Lawson (Racing Bulls/Honda RBPT) 66 - 1:33'22.907
12.-Gabriel Bortoleto (Sauber/Ferrari) 66 - 1:33'23.371
13.-Yuki Tsunoda (Red Bull/Honda RBPT) 66 - 1:33'26.197
14.-Carlos Sainz (Williams/Mercedes) 66 - 1:33'26.684
15.-Franco Colapinto (Alpine/Renault) 66 - 1:33'28.756
16.-Esteban Ocon (Haas/Ferrar) 66 - 1:33'29.572 3
1.- Oliver Bearman (Haas/Ferrari) 66- 1:33'34.440
Kimi Antonelli (Mercedes) 53 - Motor
Alexander Albon (Williams/Mercedes) 27 - Accidente
Lance Stroll (Aston Martin/Mercedes) 0 - Retirado