Su nombre está estrechamente vinculado al Porsche 962. A mediados de la década de 1980, Hans-Joachim Stuck inició la etapa más exitosa de su carrera con este vehículo. Su habilidad para conducir a velocidades constantes en largas distancias y sus precisas notas sobre la puesta a punto del coche de carreras lo convirtieron en una pieza clave del equipo oficial de Porsche. El 1 de enero de 2026 cumplirá 75 años.
Hans-Joachim Stuck, conocido como "Strietzel" (un tipo de pastel de miel bávaro), es uno de los pilotos alemanes más famosos de su época. Con su estilo único, su inconfundible estilo de conducción y su pasión por las carreras de resistencia, ha dejado una huella imborrable en el automovilismo internacional. El 1 de enero de 2026, el veterano piloto oficial de Porsche celebrará su 75.º cumpleaños. “Hans-Joachim Stuck ha hecho una gran contribución a Porsche. Sus actuaciones en largas distancias, en particular su éxito al volante del Porsche 962, siguen siendo uno de los momentos más importantes de la historia del automovilismo de Porsche”, afirma Thomas Laudenbach, Director de Porsche Motorsport. “Le agradecemos su dedicación y le deseamos todo lo mejor en su 75.º cumpleaños”.
De talento precoz a grandeza internacional
Hans-Joachim Stuck nació el 1 de enero de 1951 en Garmisch-Partenkirchen. Obtuvo una exención especial para obtener su carnet de conducir a los 16 años. La afición por el automovilismo era algo familiar: su padre, Hans Stuck, se ganó el apodo de "Rey de la Montaña" en las carreras de montaña de las décadas de 1920 y 1930. Hans-Joachim Stuck compitió en su primera carrera en 1969 con un BMW 2002 en Nürburgring. En 1970, ganó las 24 Horas de Nürburgring con un BMW 2002; en 1972, se alzó con la victoria en el Campeonato Alemán de Carreras con un Ford Capri RS; en 1974, fue subcampeón del Campeonato Europeo de Fórmula 2 con un March BMW 742. En 1975, ganó las 12 Horas de Sebring con un BMW 3.5 CSL.
En los años siguientes, se desarrolló aún más como piloto versátil, demostrando su talento tanto en las carreras de fórmula como en las de turismos y resistencia. En 1977 y 1978, compitió en Fórmula 1 con un Brabham Alfa Romeo y un Shadow Ford Cosworth. Al año siguiente, corrió en Fórmula 1 con un ATS Ford Cosworth y ganó la serie Procar con un BMW M1. En 1981 y 1983, Stuck obtuvo el segundo puesto en el Campeonato Alemán de Carreras con un BMW 320. En 1984, consiguió el segundo puesto en el Campeonato Europeo de Turismos al volante de un BMW 635 CSi.
La estrecha relación entre Stuck y el Porsche 962
Su etapa como piloto oficial de Porsche en la década de 1980 fue especialmente importante para él. Stuck celebró sus mayores éxitos internacionales al volante del Porsche 962. En 1985, se proclamó Campeón Mundial de Resistencia con un 962 C junto a su compañero de equipo y gran amigo Derek Bell, ganando la Supercopa ADAC en 1986 y 1987 y las 12 Horas de Sebring con un 962 IMSA en 1986 y 1988. En 1986, ganó las 24 Horas de Le Mans. Un año después, consiguió otra victoria absoluta en las 24 Horas de Le Mans, también con un Porsche. En 1988, quedó segundo en las 24 Horas de Le Mans. Estos logros consolidaron su reputación como uno de los pilotos de resistencia más destacados de su generación y como un piloto clave en el equipo oficial de Porsche en aquel momento.
Versatilidad absoluta
Su trayectoria posterior estuvo plagada de éxitos con Porsche y otras marcas: en 1990, Stuck ganó el campeonato alemán de turismos con un Audi V8 quattro. En 1993, se proclamó campeón de la IMSA Supercar con un Porsche 911 Turbo 3.6 IMSA Supercar. En 1998, ganó las 24 Horas de Nürburgring con un BMW 320 Diesel. Triunfó en las 24 Horas de Nürburgring de 2004 y en las 24 Horas de Dubái de 2006. Otros éxitos subrayaron la versatilidad de Stuck: cinco victorias de categoría en el VLN Nürburgring con un BMW Z4, una victoria de categoría en las 24 Horas de Nürburgring con un VW Scirocco en 2008 y su carrera de despedida en el famoso circuito de las montañas de Eifel tres años después, en un equipo que incluía a sus hijos Johannes y Ferdinand Stuck, corriendo con un Lamborghini Gallardo GT3 PL600+. En 2021, el piloto de la Alta Baviera fue subcampeón de las GT2 European Series con un KTM X-Bow.
Papel crucial como piloto de desarrollo
El talento de Stuck brilló no solo en sus resultados deportivos, sino también en su habilidad para desarrollar y mejorar vehículos y adaptarse rápidamente a los nuevos requisitos técnicos. Su retroalimentación fue crucial durante las fases de prueba. Para él y para Porsche, los años en el Porsche 962, uno de los prototipos más exitosos de su época, fueron decisivos y siguen siendo un capítulo importante en la historia de la marca hasta el día de hoy.
Embajador del automovilismo histórico
Incluso tras finalizar su carrera deportiva en 2011, Stuck siguió vinculado al automovilismo de diversas maneras. Como experto, invitado habitual en eventos históricos y embajador de la marca, compartió sus experiencias, anécdotas y entusiasmo con un amplio público. Su forma dinámica de hablar de éxitos y desafíos lo convirtió en una figura destacada en el panorama automovilístico y en un testigo clave de una época que influyó decisivamente en las carreras de resistencia internacionales. De 2012 a 2020, fue presidente de la Federación Alemana de Automovilismo, donde promovió el talento juvenil.
